Camila y Felipe son una pareja muy ecléctica, que sin embargo el amor logró unir, a pesar de las diferencias. Camila es muy dulce y le gusta sonreir. Felipe, un poco más sobrio, ama discutir de política y fumar de vez en cuando algún habano. Se conocieron en la universidad y aunque cada uno siguiera una carrera diferente, nunca se despegaron. Se podría decir que ella es un poco más excéntrica que el y no le da miedo arriesgarse, mientras que Felipe necesita calcular algunas cosas, inclusive antes de que las mimas ocurra. Es por eso que para su casamiento, Camila eligió un bouquet con contrastes, un ramo interesante, intrigante si se quiere. Silvestre como su nombre lo describe, que aunque comparta esa forma circular propia de los ramos de novia, no deja de tener líneas de verde que sobresalen, haciéndolo más cautivante.