La elección de los muebles de exterior depende en gran medida del clima local y estilo de vida, así como también de cuánto tiempo dispones para mantenerlos en buen estado. Porque sabemos que este tipo de muebles pueden resultar costosos, te revelamos una serie de secretos para escoger los muebles de jardín perfectos para ti.

#1 Clima

Al momento de elegir tus muebles de jardín debes tener en cuenta que van a estar al aire libre toda la vida, por lo que estarán muy expuestos a los elementos del clima. ¿Los colocarás en un porche o patio protegido del sol, el viento y la lluvia? ¿O estará en un lugar el abierto, sometidos a las inclemencias del tiempo?

Si vives en un área donde los inviernos son severos, es posible que tengas que pensar en guardarlos en el interior durante los meses más fríos, o puedes decidir protegerlos durante todo el año mediante hacerles una cubierta resistente a la intemperie. Todo depende de la frecuencia con la que pienses utilizar los muebles.

#2 Uso

Si te gusta pasar tiempo al aire libre y prefieres comer afuera siempre que sea posible, los muebles diseñados para soportar condiciones climáticas muy duras bien valdrán la pena el costo extra, mientras que los muebles de madera serán una opción poco probable, a menos que estés preparado darles mantenimiento frecuentemente.

Por otro lado, si vas a utilizar los muebles de jardín con poca frecuencia, puedes elegir una variedad más barata o menos resistente, y darle almacenamiento sólo cuando sea necesario.

#3 Estilo de vida

Si tus muebles al aire libre son más una declaración de estilo, un adorno exterior para tu casa, en lugar de ser un complemento práctico a tu espacio vital, elige en base a la apariencia en lugar del confort, para lograr un impacto visual en vez de funcionalidad. El color, el estilo y la armonización con el diseño de tu hogar serán las consideraciones más importantes.

Sin embargo, si te gusta estar al aire libre estarás más preocupado por la comodidad y la durabilidad, nunca debes realizar una compra hasta que no hayas probado los muebles, comprobando que sean cómodos para estar sentado o acostado por períodos largos.

#4 Materiales y mantenimiento

Hablando de comodidad, los muebles de piedra, hormigón o hierro forjado pueden parecer una gran idea para resistir el clima, pero debes tener en cuenta que son todos muy incómodo.

Los habitantes de las ciudades y quienes viven en zonas rurales más secas saben que los muebles al aire libre necesitan ser limpiados con regularidad. Las sillas de plástico se pueden lavar con manguera con regularidad, o limpiar con un paño húmedo, si vives en un apartamento. Pasar la aspiradora y limpiar ocasionalmente con un paño húmedo funciona bien para piezas de mimbre.

Los muebles de madera no responden bien a un lavado regular con manguera, a menos que elijas barnizarlos con revestimiento marítimo. Cualquier mueble de madera se deteriorará rápidamente, incluso en una posición protegida, si no lo vuelves revestir cada dos años. En una situación de exposición extrema tendrás que realizar el mantenimiento cada año, así que si esto es un problema para ti, no compres muebles de madera.

A los muebles metálicos no les gusta la humedad, por lo que también tendrás que pintarlos regularmente.

#5 Tamaño

Dependiendo de la cantidad de espacio con la que cuentes es posible que tengas que tomar en cuenta también el tamaño de los muebles de jardín. Un amplio patio junto a la piscina obviamente tiene capacidad para piezas más grandes que el balcón o la terraza de un apartamento.

#6 Costo

Una vez que decidiste invertir en el estilo o la comodidad, el siguiente paso es ir a una tienda y comprar los muebles de jardín más atractivos que puedas permitirte, de completamente terminados y listos para usar. Si puedes pagarlos, ve por ellos.

Para aquellos con un presupuesto ajustado, sin embargo, hay varias maneras de ahorrar dinero sin comprometer la apariencia ni la comodidad. Los muebles para armar normalmente solo requieren una destreza mínima con un destornillador o una llave Allen. El mobiliario es probable que pueda ser montado en solo una hora, y tú habrás ahorrado algo de dinero.

Si no puedes armarlos tú mismo, otra opción para ahorrar dinero es comprar muebles de madera en bruto, que requieren que apliques una capa de pintura o tinte y barniz. Esto será también perfecto si tienes requisitos especiales de color o necesitas un acabado especialmente resistente y resistente a la intemperie.